¿Cómo va tu relación tóxica?, ¿ya te hizo sentir culpable hoy?

La culpa, ese sentimiento de tener el pecho oprimido, que te atormenta, te invade de angustia y de cierto auto-desprecio, por algo que hiciste o dejaste de hacer; por no cumplir o creer no cumplir con la expectativa que tiene el otro de ti, o la expectativa propia. De este modo, vamos por ahí entablando relaciones tóxicas, pero también podemos ser muy tóxicos a nosotros mismos.

Contrario a lo que pensamos cuando nos sentimos culpables, el hecho de atormentarte por una culpa, no te hace mejor persona, sino que más bien, te impide mejorar, y poder asumir de manera asertiva las consecuencias de los actos realizados, hacerte responsable y reparar el perjuicio cuando esto sea posible.

Y sin embargo, la culpa nos lleva a convertirnos en nuestro propio enemigo, sin la posibilidad de respetar y amar nuestras decisiones.

Virgina Satir, el su libro “En contacto íntimo” menciona que “lo que hace posible acrecentar nuestro sentimiento de auto-estimación, es el estar dispuesto a abrirse a nuevas posibilidades para probarlas, y entonces, si encajan, practicarlas utilizándolas hasta que sean verdaderamente nuestras”, y para iniciar ese proceso propone:

“Las cinco libertades

La libertad de ser y escuchar lo que esta aquí en lugar de lo que debería ser, fue o será;

La libertad de decir lo que uno siente y piensa, en lugar de lo que uno debería sentir y pensar;

La libertad de sentir lo que uno siente, en lugar de lo que uno debería sentir;

La libertad de pedir lo que uno quiere, en lugar de esperar el permiso para hacerlo;

La libertad de correr riesgos por tu propia cuenta, en lugar de elegir solo lo que es "seguro" y no arriesgarse.”

Si bien, podemos sentirnos culpables por cuestiones que sí hicimos (o dejamos de hacer), también puede ser que sean cuestiones que imaginemos, lo cual nos impone un castigo aun mas injusto, pues se dice que el ser humano sufre más por lo que imagina que por lo que realmente sucede.

Si nos tomamos un momento para respirar, podemos ir dentro de nuestro y pensar como Elsa Lesser nos menciona en su libro “Creando Sanando Disfrutando”: “si algo sale mal ¿qué tiene? Si algo no es el resultado esperado ¿qué importa? Si algo se me cae y se rompe ¿qué pasa? Si las cosas no son como yo planeaba que fueran ¿qué sucede?”; y propone que “a toda situación negativa que se atraviese por tu vida hazte la pregunta: ante esto ¿qué es lo peor que puede pasar?...” revisando los escenarios hasta darnos cuenta de que no nos pasará nada, si no cumplimos con la expectativa.

Finalmente, este texto de Carlos Castro en su libro “Para volver a disfrutar la vida”, nos confirma que la clave está en ocuparse, más que en preocuparse: “El juego de la culpa perjudica nuestro sentido personal de poder. Dejémonos de ideas de culpa. Necesitamos asumir la responsabilidad por nuestros problemas para poder tener esperanza de resolverlos”. Reconocer nuestra parte, reconsiderar de manera objetiva lo que sí podemos y esta a nuestro alcance, para relacionarnos de manera saludable con otros y con nosotros mismos.

Bibliografía.

En contacto Intimo, Virginia Satir, 1995.

Creando Sanando Disfrutando, Elsa Lesser, 2012.

Para volver a disfrutar la vida, Carlos Castro, 2017.

B. Berenice Amador Burgos

Psicoterapeuta


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